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Las Catacumbas de París

Un paseo diferente por París

Aunque ya haya pasado algún tiempo desde Halloween, cualquier visita a París, especialmente cuando no es la primera vez y no existe apremio por obtener las mejores fotografías de la Torre Eiffel y la iglesia de Notre Dame, puede verse gratamente complementada por una visita a las Catacumbas de París.

¿Catacumbas en París? ¡¿Por qué no?! Después de todo, entre las alcantarillas y las catacumbas, no le extrañará que los parisinos hablen de que “París repose sur un Gruyère”, es decir, que su ciudad está construida sobre un agujereado queso Gruyere.

Las catacumbas de París se inauguraron para estos fines a fines del siglo XVIII. Hasta entonces, los túneles habían servido a la explotación de canteras de extracción de piedra caliza para la construcción. En 1780 sin embargo, el mayor cementerio de París, el Cimetière des Saints-Innocents del distrito de Les Halles debió cerrarse por razones de salud pública y solicitud de los vecinos. Cinco años después, se solicitó remover los restos humanos.

En 1777 se había creado un departamento de canteras para reforzar las antiguas canteras y prevenir, de este modo, el hundimiento de la ciudad. Se decidió que todos los huesos de los cementerios de la ciudad se depositaran en las canteras de piedra caliza que se encontraban en desuso en el distrito de Tombe-Issoire. Los trabajos continuaron hasta 1860 pero las ex canteras, devenidas catacumbas abrieron a comienzos del siglo 19 para el público en general.

El ingreso se realiza en el número 1 de Avenue du Colonel, cercano a la estación de metro de Denfert-Rocherau, donde llegan las líneas 4 y 6, y el RER línea B. También se puede acceder con los buses 38 y 68.

Tras un descenso de 20 metros bajo la tierra (130 escalones), los visitantes deben recorrer un angosto túnel de unos 500 metros bajo la Avenida René Coty para llegar al “taller”, donde aún se ven pilares utilizados para evitar hundimientos en épocas de la explotación de estas canteras. Luego se llega al corredor de Port-Mahon, donde Décure, un trabajador de las canteras que había estado preso en las Islas Belares en el pueblo de Port-Mahon de Minorca, reprodujo el fuerte de esta ciudad y realizó otras esculturas. Lamentablemente Décure falleció en las canteras durante un derrumbe.

Tras pasar el “baño de pies de los trabajadores de la cantera”, un cuerpo de agua subterránea descubierto por los trabajadores y utilizado para mezclar cemento, se llega al Osario, donde se recibe a los visitantes con un letrero: “¡Deténgase, este es el imperio de la muerte!”. Traspasando este portal se accede a unos 780 metros de corredores donde se encuentran los restos de aproximadamente 6 millones de parisinos, distribuidos ordenadamente y en formas artísticas.

Las calaveras y los huesos largos se alinean al frente, mientras que el resto de los huesos yacen apilados detrás. Algunos huesos se disponen en formas de corazón, círculos, guirnaldas u otras estructuras. Otros decoran pilares o barriles. Hay restos de personas conocidas y muchos otros de personas anónimas. Fallecidos de la época de la Revolución Francesa, que fueron de los pocos enterrados directamente en las Catacumbas, un macabro concierto clandestino y una lámpara sepulcral utilizada para la circulación de aire previa a los pozos de aire son algunas de las otras cosas que pueden verse en el recorrido, por demás acompañado de frases alusivas a la brevedad de la vida y la inminencia de la muerte.

El recorrido finaliza con un corredor educativo bajo la calle RémyDumoncel, donde se explican los principales daños que pueden ocurrir a las canteras de piedra caliza de París cuando colapsan los techos. La visita termina a la altura del número 36 de la calle RémyDumoncel, a pocas cuadras del punto de ingreso y cercano a las estaciones de metro Alésia y MoutonDuvernet. Una tienda de recuerdos se ubica convenientemente frente a la salida.

Las catacumbas de París pueden visitarse de martes a domingo, de 10am a 5pm, excepto en días feriados. El último ingreso se realiza a las 16 horas. El costo de ingreso es de 8 euros, con reducción de 50% para estudiantes y otros grupos de interés. Puede saltearse la fila y contratar un tour a pie clickeando aquí.

Se entrega un folleto informativo con el plano de las catacumbas y explicación de los puntos de interés a quienes ingresan, pero también se puede obtener un audio-guía por 3 euros, disponible en español. También puede reservar por adelantado una visita guiada.

En total, el recorrido es de 2 kilómetros y puede recorrerse en unos 45 minutos. Los túneles se encuentran a 14 grados Celsius y los suelos pueden presentar humedad y barro en algunas partes, por lo que debe portar el calzado adecuado. No hay sanitarios, por lo que asegúrese de ir al baño antes de ingresar.

Las Catacumbas, ¡una forma diferente de realizar turismo en Paris!

Foto: Baruck

 

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