rss
youtube
vimeo
twitter
facebook
blog viajes español
blog viajes english

Viaje a Lisboa

Lisboa: lo que no se puede dejar de ver y saber

Los poco más de dos días que pasé en Lisboa no alcanzaron para ver la ciudad. Esto fue, en gran parte, porque elegí alojarme donde un amigo en Estoril y disfrutar de lo mucho que hay por hacer en los alrededores de Lisboa, en lugar de quedarme en la ciudad. El tiempo que pasé en la ciudad de Lisboa fue muy limitado y debí, por tanto, aprovecharlo al máximo. A continuación resumo algunos de los infaltables en un viaje a Lisboa.

Al llegar, lo que en mi caso ocurrió en la estación de buses de Rede Expressos, lo primero que debe hacer para tomar un metro, un tram, un bus o cualquier otro medio de transporte es ir a una máquina expendedora y adquirir una tarjeta recargable Viva Viagem, que tiene un costo de 0,50€. En la tarjeta puede luego cargar crédito eligiendo la opción ‘Zapping’ y seleccionando el monto de su elección.

Comprados con crédito Zapping en su tarjeta Viva Viagem, los tickets de bus o eléctrico (el tram o trolebús) tienen un costo de 1,05€ cada uno. Si intenta comprar el ticket para un viaje individual directamente del chofer o en una máquina expendedora, deberá pagar 1,75€ en el bus y 2,85€ en el eléctrico. El metro solo funciona con esta tarjeta, deduce 0,79€ al ingresar y 0,31€ por cada zona de viaje al salir (pero la mayoría del centro de Lisboa se encuentra en la misma zona). Si utiliza mucho el transporte público puede también cargar a la tarjeta un pase por el día, que cuesta 4,5€ y dura hasta la 1am del día siguiente.

En mi caso, utilicé la misma tarjeta Viva Viagem para tomar el tren suburbano que va de la estación Casi do Sodre hasta Cascais, pasando por el histórico barrio de Belém y acompañando la ribera del río Tejo, que se encuentra justo al sur de Lisboa. Volvería a la ciudad esa noche para disfrutar de la música típica de Lisboa: el fado.

Si bien Coimbra también tiene mucho fado, este se limita a una elite principalmente estudiantil y es cantado solo por hombres y con uniforme universitario. El fado de Lisboa, por el contrario, es nostálgico, triste y popular. Elegimos en esta ocasión Mesa de Frades, una casa de fado en el tradicional barrio de Alfama, construída en donde antaño fuese la capilla de la Quinta da Dona Rosa. Allí cantó Rodrigo Rebelo de Andrade, amigo de mi amigo Portugués y hermano de la fadista de moda: Carminho.

La noche siguiente tocó recorrida nocturna por la zona baja de Lisboa. Desde la estación Casi do Sodre fuimos a la plaza donde llegaban los barcos de comercio desde las colonias o de otras partes de Europa es conocida como Terreiro do Paço. Actualmente rodeada de ministerios y otras oficinas de gobierno, esta plaza permite buena visión del Cristo Rei, de 82m de altura, inspirado en el Cristo Redentor de Río de Janeiro, Brasil. Este se ubica al otro lado del Río Tejo, cruzando el puente 25 de Abril –réplica del Oakland Bay Bridge de San Francisco, mismo arquitecto diseñador.

Desde allí tomamos la Rua Augusta, peatonal comercial que nos llevó a la Praça do Rossio y el Teatro Dona Maria II. Aprovechamos a probar la Ginjinha, una bebida típica, dulzona, elaborada a base de guindas, azúcar y aguardiente. Probamos en “A Ginjinha” frente a la cercana Igreja Santo Domingo, y en “Eduardinho”, algo más al norte sobre la Rua de Sao José.

Si bien cruzamos un par de simpáticos policías en Segway, en variedad de ocasiones se nos ofrecieron drogas que, de acuerdo con los jóvenes locales, suelen ser engaños para los turistas. Regresamos luego casi a la ribera del Tejo para cenar en un restaurante costero, bastante turístico. Pedí Bacalhauassado por ser típico (el pez servido con papas al horno), pero lo sentí un poco quemado de más.

Más tarde visitamos el Miradouro Sao Pedro de Alcantara, donde pudimos disfrutar de una excelente vista nocturna de Lisboa, la ciudad de las siete colinas y que tiene, por tanto, varios puntos panorámicos. Por la noche hay bastante movida juvenil en esta zona, donde es normal ver vendedores ambulantes que comercian botellas de cerveza.

El último día, dedicamos unas cuatro horas a visitar el barrio de Belém. Ingresamos a la Iglesia y el Monasterio de los Jerónimos, plagados de simbolismo y con una arquitectura que impresiona. También fuimos al cercano Monumento a os Descobrimentos sobre la costa del Tejo y a ver rápidamente la Torre de Belém. Más allá de los monumentos, una visita a Belém no está completa sin una parada en la AntigaConfeitaria de Belém, cercana al Monasterio y sobre la Rua de Belém. Estos pasteles recién horneados, servidos con azúcar y canela, deleitarán su paladar mientras descansa en la histórica pastelería revestida en tradicionales azulejos.

Desde Belém tomamos el tren suburbano (más rápido que el bus) a Caís do Sodre, y de ahí tomamos un bus a la Praça Luís de Camões‎, donde combinamos con el eléctrico 28, un trolebús urbano que realiza un recorrido muy turístico por el precio de un boleto simple (1,05€ con su Viva Viagem). No tuvimos tiempo de realizar el recorrido completo, pero si recorrimos parte de la zona BaizaOmbalina, pasamos por la catedral o Sé de Lisboa, el Miradouro de Santa Luzia, el Panteao Nacional y el Largo da Graça, culminando el paseo en el barrio MartimMoniz. Para regresar debe pagarse un nuevo ticket. En nuestro caso, el regreso fue solo hasta la zona de Graça, donde pedimos comida para llevar y subimos al MiradouroSenhora do Monte e Graça.

Allí, con una hermosa vista del Castelo Sao Jorge y de gran parte de Lisboa, culminó mi visita a esta ciudad. Todavía quedaron lugares para visitar como el castillo, los muchos miradores, los cuatro típicos Funiculares que suben a los pasajeros a disfrutar de lindas vistas, la histórica zona de Chiado y los muchos museos y galerías. Sin embargo, había bastado de este modo para contar con una impresión general de Lisboa antes de regresar a Porto. Al día siguiente volaría de regreso a casa; mi aventura por Portugal estaba llegando a su fin.

 

También te puede interesar

Alrededores de Lisboa
Cascais, Guincho y Sintra Lisboa es la capital de Portugal, es una ciudad con mucha historia además...
Palimpsestos Río de Janeiro
Reflexión sobre la fotografía: muestra Palimpsestos de Tom Lisboa en Río de Janeiro Hasta el día...
Caminos imperdibles de Lisboa
Es el destino más elegido por los españoles, pero también se ha incorporado en el itinerario de extranjeros...
Hostales en Portugal: Lisboa y Oporto
Bella arquitectura, rincones con encanto, un rico patrimonio histórico, excelente gastronomía… Hay...
join universe